Limpieza de Tanques
Limpieza y Desinfección de Tanques de Agua
Un servicio integral comienza con la evaluación del tanque y continúa con su limpieza, desinfección y control de la calidad del agua, acompañado por la documentación y los análisis correspondientes.

Cada intervención comienza con una visita de inspección, en la que se evalúan las condiciones generales del tanque, su estado estructural, la hermeticidad, la presencia de sedimentos y cualquier situación que pueda comprometer el almacenamiento del agua. A partir de esa evaluación se elabora un informe técnico inicial, que permite definir las tareas necesarias y establecer el procedimiento más adecuado para ese lugar. De esta manera, el servicio parte de un diagnóstico concreto y no de una intervención estandarizada.

La calidad del agua no depende solamente del suministro. También está vinculada con las condiciones en las que permanece almacenada antes de llegar a la canilla. En edificios, empresas, instituciones, consorcios y viviendas, los tanques cumplen una función fundamental dentro de ese recorrido. Muchas veces quedan fuera de la vista cotidiana y recién se les presta atención cuando aparece un problema. Sin embargo, el mantenimiento preventivo permite actuar antes de que eso ocurra.

Con el paso del tiempo pueden acumularse sedimentos, partículas y distintos residuos en el fondo y en las superficies internas. Parte de ese material puede llegar con el movimiento habitual del agua, desprenderse de cañerías o ingresar cuando existen deficiencias en tapas, cierres o protecciones. Una intervención adecuada implica algo más que vaciar el tanque: requiere retirar los sedimentos, limpiar y desinfectar correctamente las superficies y observar el estado general del reservorio.

Otro punto importante es que la apariencia del agua no permite conocer por sí sola su calidad. Un agua transparente, sin olor ni cambios visibles puede presentar alteraciones que solo pueden identificarse mediante un análisis específico. Los estudios físico-químicos permiten evaluar distintos parámetros y componentes del agua, mientras que los análisis bacteriológicos permiten detectar indicadores que no pueden reconocerse a simple vista. Por eso, estos controles deben basarse en mediciones de laboratorio y no únicamente en la observación.

También debe prestarse atención al propio estado del tanque. Una tapa que no ajusta correctamente, una fisura, una pérdida de hermeticidad o determinados deterioros pueden facilitar el ingreso de suciedad y afectar las condiciones de almacenamiento. Durante el mantenimiento no solo importa lo que se retira del interior, sino también identificar aquellas condiciones que podrían volver a comprometer el agua una vez finalizado el trabajo.

En la Ciudad de Buenos Aires, este cuidado cuenta además con un marco normativo específico. La Ley 6040 establece que los consorcios de propietarios y administradores de inmuebles sometidos al régimen de propiedad horizontal deben controlar y revisar periódicamente las instalaciones para conservar su hermeticidad y asegurar condiciones adecuadas para el consumo humano. La misma norma exige realizar como mínimo una vez al año un análisis bacteriológico y físico-químico del agua contenida en los tanques.

Luego de la intervención, la toma de muestras y su remisión a laboratorio permiten obtener una evaluación objetiva del agua. Los resultados de los análisis físico-químicos y bacteriológicos aportan información que no puede obtenerse mediante una simple inspección visual y permiten verificar los parámetros estudiados.

El proceso se completa con la documentación correspondiente al servicio y con un informe emitido por laboratorio, que contiene los resultados del análisis físico-químico y bacteriológico del agua. A partir de una muestra correctamente tomada, se evalúan los parámetros correspondientes y se entrega un documento que respalda de manera objetiva las condiciones del agua analizada.

De este modo, el servicio comienza con una evaluación del tanque y finaliza con documentación concreta sobre el trabajo realizado y la calidad del agua analizada. Esto permite no solo resolver una necesidad puntual, sino también contar con información útil para prevenir problemas y planificar futuros controles y tareas de mantenimiento.

La calidad del agua depende de las condiciones en las que se almacena. La limpieza y desinfección del tanque, junto con el análisis físico-químico y bacteriológico, permiten detectar alteraciones, prevenir contaminaciones y mantener condiciones adecuadas para el consumo.
Comercios y Empresas
Comercios y Empresas

Desarrollamos soluciones de control de plagas evaluando cada establecimiento para definir el tratamiento más adecuado.

Particulares y Consorcios
Particulares y Consorcios

Intervenciones rápidas y seguras para casas, edificios y complejos residenciales. Aplicamos tratamientos responsables.